lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Y qué le decimos al 2012 chicossss...?

Se va el 2012.
Estaba tardando...
Entra el 2013 y si ésto consiste en pedir, pido sorprenderme, pero para bien. O bueno, mejor no pido nada. A lo que venga quiero que sepa que estoy esperando, que me mande un tweet, que fijo que lo leo. En Tuenti que no me escriba, que apenas lo uso.
Y bueno, voy a estrujarme un poco los sentimientos, que se note que es navidad.
Gracias (supongo) a los sábados en casa, a mi santa paciencia y a la gente que me dejó conversaciones a medias.
Gracias a mi panda de salidos, aunque las gracias no sé quién se las tiene que dar a quién. Ejem...
Gracias a mis momentos de ridículo que me obligaron a decirme: hasta aquí.
Gracias a ciertas voces por emocionarme y hacer grandes días simples.
Gracias a las personas que sobrepasan la "supuesta barrera de borde que tengo" y me aguantan. Al resto, a los que "suelen tachar de" cuidado con las uvas ;)
Y poco más. Un año más, inferior al 2011, pero al fín y al cabo, un año más.
Aquí se queda todo.
Cuidado con los dedos, que cierro la puerta.


Felíz año

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Acércate...

Tengo la esperanza de conocer a ese alguien que me ayude a ser felíz, que me ayude a sonreir y a pensar que no siempre la vida te da la espalda y que, por lo menos, hay alguien que se preocupa por ti y le importas. Quiero que me hagan sentir importante, valorada, verdadera y única. Quiero que me hagan sentir persona

... empápame con tu querer.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Que no se diga.

Dicen que mañana, 21 de Diciembre, es el fín del mundo y yo, por lo que pueda pasar, me despido.

Me despido de todos aquellos días de sol, de frío y de rebequita, de los atardeceres sin mi presencia y de las nubes a las cuales no encontré parecido.
Me despido de mis tardes de sofá, vienés y brasero. También de todas aquellas en las que dormía la siesta.
Me despido de los dias de pipas, banco y palabras. Más palabras que pipas por la parte que me toca...
Me despido de esos conocidos que pasaron a ser amigos hasta que consiguieron lo que fuese y se marchasen sin hacer ruido.
Me despido de las canciones que supieron curarme tantas veces por dentro y de las películas romanticonas en las cuales yo siempre me moria de ganas de ser la protagonista.
Me despido de todas las fechas subrayadas y en negrita que están marcadas en mí. Sea lo que sea, pero aquí están.
Me despido de mis amores platónicos. Creo que toda mi vida ha estado basada en añoñamientos continuados.
Me despido del piso de soltera que me iba a comprar y de mis 40 gatos. Por el momento sólo tenía pensado dos nombres: Missi y ChsstaChssta. Los demás nombres tenía que meditarlos durante mi soltería.


Me despido por despedir.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Si te digo la verdad no quiero verme...

Me da rabia esa manía general de quitar importancia a los problemas o hacer que las cosas parezcan sencillas. No siempre lo son. No estamos diseñados para entenderlo todo.
Asumámoslo.
... sola.

jueves, 8 de noviembre de 2012

... te debo tanto...

6 de Noviembre, un día especial y, más que especial, me arriesgaría a definirlo como redondo. :)


¡GRANDE!

sábado, 20 de octubre de 2012

Desmoronándome por dentro.

Me puede la impotencia, la dependencia, la soledad, los programas de cotilleo, el frío que se cuela entre los huesos, los intereses, la carencia de sentimientos, los interiores vacíos, la frivolidad humana, el ruído que intenta ser música, los ciegos de corazón, las velas sin olor, las palabras regaladas, las películas sin romanticismo, los sueños abandonados, los chicles mentolados, las ilusiones estancadas, los "en linea" sin contestar, los viajes sin hacer, ser tan enamoradiza, las palabras mudas, los sentimientos derrotados, los fines de semana entre cuatro paredes, las amistades de papel, las cabezas huecas, el follar por follar, los besos desperdiciados, la cama helada, el orden desordenado, los Martes disfrazados de Lunes, las miradas sin correspondencia, los que escuchan sin oír, equivocarme a cada paso, las expectativas equívocas, ser simple relleno social, soplar las velas sin deseos, las cenas para uno, los ójala, el dejar de sujetar velas para empezar a sujetar candelabros, las fechas señaladas, el conformarse porque sí, la timidez inoportuna, el interés evidente, las lágrimas con nombre propio, el hablar sin pensar, las fachadas equivocadas, las mentes con candado, los vasos derramados, el afecto desentendido, el tragarse sensaciones, los paseos sin pareja, los helados sin canela, el respirar humo de tabaco, el correr sin prisas, el tener que ir de fría por la vida cuando por dentro me sobra amor.
Me puede, me indigna, me desquicia, me altera y me jode. Me jode que todo tenga que seguir así.


Creo que he tocado fondo pero estoy cómoda en él.

lunes, 15 de octubre de 2012

Atesorando sensaciones.

Estoy perdida en el pasado en todo lo que pudo ser.
Estoy buscando sin sentido el recuerdo de tu piel.
Estoy cansada de amarte tanto y de estas ganas de volver...

...junto a tí.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La cara B de la cinta.

1+1 no siempre son 2 y el blanco puede llegar a ser negro porque el negro es la mezcla de todos los colores. Cierto es que lo más fácil no siempre es lo acertado porque lo complicado, en ocasiones, es más atractivo aunque lo atractivo no siempre tiene que ser bello. Un no a veces es un sí y un sí a veces es un no escondido. No es oro todo lo que reluce ni plata todo lo que no brilla. A veces comer no te quita el hambre y dormir no significa que descanses. Que me quieras no significa que no esté sola y estar rodeada de gente no significa estar acompañada. Es legal soñar despierto aunque, a veces, los ojos hablen más que millones de palabras o existan silencios que duelan más que éstas.


No es sentimiento si no destroza.

martes, 24 de julio de 2012

Tengo ganas de tí.

Llevaba tiempo sin verme así por dentro.
Hay veces que me digo que todo es una exageración, que debería de frenar, que total... ¿de qué me sirve? Pero no es fácil y... y no sé qué más hacer... Si hago, si deshago, si ¿qué?
Una idea, necesito una idea. Algo, lo que sea. Una excusa para hacerlo. Algo. Un empujón.
Necesito una mente en blanco y un lápiz... y una goma, por si acaso.
Vale Cris, mejor deja la goma.


Mi cobardía cae por mis mejillas en forma de lágrimas.


jueves, 19 de julio de 2012

Retroceder.

Me ilusiono y lo hago muchas, muchas veces. Una vez nunca es suficiente.
Me desilusiono. No, no es suficiente, así que vuelta a empezar...

Y por pensar tengo un millón de cicatrices.

lunes, 2 de julio de 2012

Horas.

Yo siempre digo que lo que realmente se disfruta cuando tienes una fecha marcada en el calendario es todo el tiempo que está antes "de". Si, es así. Desde el momento que rotulas en color rosa fosforito el día, comienza la cuenta atrás y esa es la que en verdad se disfruta. El día llega y ¡fuss! "¿Ya? ¿Tanto para no darme apenas cuenta?" Te lo diiiiije...
En cambio, a mí me da hasta pena que se pase el concierto de mañana. Si, me da pena porque día tras día escucho las canciones, veo los videos e imagino mi cara de poker mientras que Luis Fonsi está en el escenario y sé que cuando lleguen las 23:00 aproximadamente, empezaré a desear otro concierto así, otros meses de cuenta atrás y blablabla.
Sin lugar a dudas, el concierto ha sido todo este tiempo hasta las 21:30 que empiece. Luego se desconecta del mundo, se disfruta, te dejas las cuerdas vocales, sordo al de al lado, ocho paquetes de pañuelos y para casa. Bueno... y yo al día siguiente estaré diciendo "a estas horas estaba...", "ahora empezaría..." y así. Llamadme tonta, pero este disfrute entra en el precio de la entrada.
Joder, joder, joder... que aún no soy consciente de que voy a volver a verlo. Aún recuerdo ese "Aire inmóvil, espacio infinito..."y mira, mira, mira... Pasadme un clinex ¡ya!
No sabéis lo que me gusta a mi este chico... Ni idea. Luis Fonsi... ¡es que es Luis Fonsi! Buf... Estoy hecha un flan ya xD

Tierra Firme... Allá voy.

lunes, 25 de junio de 2012

25 de.

Y llegó.
Y se pasó.
Y aquí estoy, sumergida en lágrimas recordando cada instante.
Y es que todo fue tan bonito...

... todos los días de mi vida.

lunes, 18 de junio de 2012

Discúlpeme doctor, pero...

Miedo a volver a equivocarme, a sentirme frágil y vulnerable. Miedo a arriesgar de nuevo en esta lotería en la que tan mala suerte he tenido. Miedo a volver a confiar en los demás, miedo a sentir que necesitas a alguien más que al aire que respiras y que te ahogas sólo de pensar en que puede que no exista. Miedo a llorar por cada traspié que te da la vida por insignificante que sea porque ya son muchos y te recuerda lo miserable que a veces nos sentimos. Miedo, en definitiva, a ilusionarme de nuevo para comprobar, una vez más, que mis expectativas no se han cubierto. Miedo, sin embargo, a no volver a ilusionarme, a pasar por la vida sin encontrar algo o alguien que me emocione de nuevo, a que no me envuelva la magia, a que me falte esa mirada que sin palabras me hace sentir especial, a pasar por la vida sin pena ni gloria, a sentir que nada interesante ocurre, que no hay nada nuevo que merezca la pena ser contado. Miedo también a un teléfono que no suena, a una carpeta de Hotmail vacía, a un día de Reyes sin regalos, a un año nuevo sin mensajes en el móvil. Miedo a sentirme sola, incomprendida, un bicho raro en una sociedad en la que no acabo de encajar del todo. Miedo a mostrarme tal como soy, a ser espontánea, a dejarme llevar para darme cuenta de que comportándome así sólo genero rechazo y enfados. Miedo a que los demás busquen en mí al yo bufón, el papel que asumo en ocasiones, y no me soporten cuando me dejo llevar por la melancolía y la tristeza. Miedo, sin embargo, a ser a veces demasiado payasa, a herir a la gente con mis bromas y mi ironía. Miedo a no saber cómo actuar. Miedo a no saber quién soy. Miedo a ver como los demás consiguen que su vida vaya cobrando sentido poco a poco como un puzzle mágico en el que mi pieza no acaba de encajar del todo, así que termina tirada en cualquier desván. Miedo a la incomprensión. Miedo a mi propio egoísmo. Miedo a no entender qué me pasa, a no saber por qué me comporto así, a no ser capaz de madurar de manera serena y a convertirme en un ser maniático y solitario. Miedo a no estar a la altura de mis propias exigencias y a las expectativas que los demás depositan en mí. Miedo a no estar ahí cuando los demás me necesitan. Miedo a no sentirme especial en algo, a no destacar por encima del resto aunque sea en lo más ridículo, algo como el noble arte de construir castillos con naipes. Miedo a sentirme vacía por dentro. Miedo a sentir algún día que debería haber mandado esta vida a tomar viento. Miedo a equivocarme, a descubrir que tampoco los sueños y las ilusiones son lo que uno esperaba cuando se cumplen. Miedo, sin embargo, a sentir la angustia en un futuro próximo o lejano de saber que no he cubierto esa etapa de mi vida y que ya es demasiado tarde. Miedo terrible al miedo.



... ¿dónde se inyecta el colágeno para rellenar el vacío existencial?

martes, 12 de junio de 2012

Abrázame fuerte...

Ni consejos, ni charlas, ni ánimos, ni palabras, ni gente que me diga que yo puedo. Sólo quiero y necesito a una persona que me abrace y me susurre:
- Tranquila, todo pasará.


... tan fuerte que duela. Abrázame como si nadie nos viera.

martes, 5 de junio de 2012

Esperando lo inesperado.

- ¿Tu lugar favorito en el mundo?
+ ¿A qué viene eso ahora?
- Tú contesta y ya está.
+ Pues ahora mismo es que no se me ocurre nada. Es que tía, vaya preguntitas...
- Venga, va, mójate. Que pensar de vez en cuando no viene mal.
+ No. Dímelo tú primero y así sé por dónde vas.
- Pues... Otoño, en París, andando por una calle repleta de gente que no sabe ni siquiera que existo, tapada hasta los ojos, con un frío de ese que te hiela hasta los huesos y viendo como caen las hojas amarillas de los árboles. ¡Ah! Y sintiendo entre mis manos un chocolate muy caliente. ¿Contento? Venga, va, te toca y ahora ya no tienes excusas...
+ Pues...
- ¡Venga, tío! ¿Un partido de fútbol en directo? ¿El concierto ése que quieres ver desde que tienes uso de razón? ¿Un viaje con todos tus amigos al paraíso de la cerveza? No sé, dí algo, lo que se te ocurra.
+ Pues no... Lo que has dicho es digno de ser mi lugar favorito del mundo, pero no, es algo más especial.
- ¿Anda, si? Bueno... si aún me sorprenderás y todo.
+ Mi lugar favorito del mundo es aquí, contigo, rodeado de toda esta panda de gilipollas que no se pueden ni imaginar lo mucho que te quiero.

Que lo mejor de nosotros se quede aquí mismo.


martes, 22 de mayo de 2012

Y aunque se pase toda mi vida yo te esperaré.

Si... esperé, esperé, esperé y esperé y tú nunca llegabas.
Esperé a que te dieras cuenta de cómo te miraba.
Esperé a que descifraras la mitad omitida de mis frases a medias.
Esperé a que dieras tú el segundo paso.
Te esperé, hasta agotar las existencias de la paciencia que llevaba encima.
Esperé.
Y nunca llegaste.
Y puede que aún conserve las ganas.
Pero ya no espero nada.

A veces me pregunto qué hubiese pasado si tú y yo... si nosotros... en fín, ya sabes.

martes, 15 de mayo de 2012

Y necesitas decir que no a los miedos...

Sin lugar a duda creo que soy especialista en desperdiciar los momentos y cuando digo momentos me refiero a tanto buenos como malos. Y dudosos. Los momentos dudosos también entran porque, al fín y al cabo, es un momento desperdiciado.
Momentos acompañados de vacío emocional. No hay que olvidarse de mi forma de ser. Vueltas, vueltas, vueltas y más vueltas. ¡PUM! Mareo.
A veces pienso cuándo dejaré de pensar. Doy cientos, miles, millones de vueltas hasta decir lo que realmente quiero decir, si es que llego a conseguir decir algo. Me lío, me agoto a mí misma y acabo prefiriendo no decir nada. Opto por callar y guardarlo para mí. Y así pasa. Así me pasa. Sentimientos en el tintero y arrepentimientos varios.
Siempre.

... no te preocupes besaré primero.

domingo, 6 de mayo de 2012

Una y otra vez.

Mil pensamientos por minuto.
Planes convertidos en fotogramas.
Yo, la misma, sin cambios.
Una barrera desmesurada que me separa del mundo. Y eso te incluye a tí. No has vuelto. Nunca has venido.
Y es curioso, porque nunca puedo pensarte en una única idea, como un concepto. Siempre tengo que pensarte fragmentado en un millón de pequeños detalles e instantes.


Y dudando, dudando, la duda me ha robado la ocasión. Y se me ha ido.

viernes, 6 de abril de 2012

Y es así.

A veces, estando rodeada de gente, me siento más sola que nunca.

¿Qué puedo hacer? Llueve por dentro.

domingo, 1 de abril de 2012

¿Sábes lo que hago yo cuando tengo miedo?

Una vez mi papá me contó un cuento de un niño que no tenía miedo. Se llamaba Juan sin miedo. Era tan valiente que se enfrentaba a brujas, a fantasmas y hasta a leones sin pasar ni pizca de miedo. Pero eso sólo pasa porque es un cuento.
Mi papá me dijo que no existe nadie que no tenga miedo, que hay tantas clases de miedo como personas en el mundo.
Ver perder las cosas que quieres, aunque sean muy pero que muy pequeñas.
Sentir las mariposillas que sientes en la tripa cuando te gusta un niño.
Mirar lo que no se puede explicar con palabras.
O al miedo que tienes al monstruo que vive dentro del armario, al que sólo ganas cuando eres tan valiente de mirarlo a la cara.

Correr.

lunes, 19 de marzo de 2012

Tiempo muerto.

Me estoy cansando hasta de mí.
Siempre la misma rutina, siempre las mismas historias, siempre los mismos vacíos, siempre los mismos horarios, siempre los mismos problemas, siempre el mismo chiste, siempre las mismas esperanzas, siempre los mismos chicles, siempre las mismas decepciones, siempre las mismas ganas de recibir más, siempre los mismos recuerdos, siempre la misma búsqueda de sonrisas, siempre el mismo lado de la cama, siempre los mismos complejos, siempre los mismos pasos, siempre la misma sonrisa fingida, siempre la misma ilusión de esperar más de alguien, siempre las mismas complicaciones, siempre las mismas ganas de conducir, siempre las mismas hostias, siempre los mismos de siempre, siempre los mismos lugares, siempre las mismas metas, siempre las mismas canciones, siempre la misma gente, siempre los mismos sueños, siempre los mismos vicios, siempre el mismo café, siempre las mismas manías, siempre la misma ilusión, siempre las mismas ganas, siempre las mismas lágrimas, siempre los mismos motivos, siempre lo mismo. Siempre, siempre, siempre.
Dicen que el tiempo no está hecho para los impacientes y, a pesar de ser la persona más impaciente del mundo, yo te sigo esperando y a eso se le llama error. Grave error. Y lo sé, pero es superior a mis fuerzas. Llamádme tonta. Supongo que lo aceptaré. Como siempre.



El miedo a tu indiferencia se me escapa todavía.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Los hilos del corazón...

¡Eh, tú! Chico que consigue arrancarme ochocientas sonrisas al día.
No sé cómo explicarte las cosas que ni siquiera yo entiendo. No sé cómo decirte que no sé muy bien qué es lo que siento. Me encantaría no dudar. Me encantaría sentir algo que me hiciese no pensar, saltar al vacío. Esa fuerza imparable.
Sé que es una sensación difícil de explicar a la que no pienso llamar de ninguna manera, no quiero etiquetas, pero es una sensación que no quiero perder por nada del mundo.
La cuestión en sí es que no sé si quiero sentir o no sentir a estas alturas. Porque sé que sentir significa correr el riesgo de pasarlo mal. Y pasarlo mal duele. Y las cosas que duelen, destruyen. Y lo que destruye, mata.
Son ese tipo de cosas que te gustaría que viniesen con un manual de instruciones para no sentirte tan impotente...
Y es que las cosas, a veces, me afectan demasiado. Lo llamo cosas por no llamarlo sentimientos.
Aún así, intentaré que cuando te mire no me brillen los ojos, que no me tiemblen las palabras si te hablo y las sonrisas no iluminen mi cara.
Lo intentaré.

... mueven mi marioneta.

domingo, 4 de marzo de 2012

Soplando velas de números.

Aspirar todo el aire que quepa en tus pulmones y soplar las velas al ritmo de unos aplausos arrítmicos pero necesarios.
“Pide un deseo. ¡Pide un deseo!”
Suspiros con sonrisa de medio lado. ¿Un deseo? ¿Es necesario? Si todos sabemos que luego no se cumplen, que son pérdidas de tiempo. ¿Acaso lo que desee apagando unas velas del supermercado clavadas en una tarta de bizcocho me va a solucionar la vida? Ves cómo es innecesario… Te lo dije.
Pero inconscientemente lo haces. Lo pides. Un año más lo pido.
En ese momento sientes que realmente tienes un año más. Que te pesa. Que ya han pasado 365 días desde la última vez que apagaste aquellas velas. Que te haces mayor. Que el tiempo no para.
“Qué verdad es cuándo dicen que ,a partir de que cumples los 20 años, todo se pasa rapidamente”. Y es verdad.
21 años…
21 años donde sientes que todo ha cambiado menos tú. Tú sigues ahí, erre que erre con tus cosas. Cabezota desde 1991 y sin posibilidad de cambio. Soñadora e insistente al máximo, hasta que la cuerda se rompa en mil pedazos. Esperanza incorformista y débil de lágrimas. Fachada de sonrisas e interior en obras. Los vasos nunca están llenos ni siquiera a medias. Dicen las lenguas que tengo vena borde, pero nadie fue capaz de hurgar mi corazón y desmentirlo.


Fdo: La monene.

lunes, 27 de febrero de 2012

Llueve en mí.

¿Sábes lo que me pasa?
Me pasa que tengo ganas de llorar. Me pasa que estoy harta de echarte de menos. Me pasa que no hay ni un sólo día de mi vida que no desee empezar de cero. Me pasa que me pueden los recuerdos. Me ganan tus sonrisas. Me pasa que olvidé vivir sin tí y ya es tarde para aprenderlo. Me pasa que me cansé de buscar soluciones porque, a estas alturas, ya no sé ni cuál es el problema. Me pasa que me puede la inseguridad, se apodera de mí ese come-come de cabeza que no me deja en paz. Me cansé de reir, de fingir que estoy bien. De contar el tiempo que transcurrirá hasta que te vuelva a ver con su respectiva cuenta atrás. Me pasa que no veo más mundo si no tiene relación contigo. Me pasa que estoy enferma de tí y veo que no tiene cura. No quiero que me robes mis horas de sueño si no son para quedarte ni quiero quedarme con las ganas de besarte y abrazarte. No quiero que me lo cuenten. Me mata que no pueda parar de pensar en tí y que el último pensamiento antes de que me venza el sueño sea tuyo. Que no pienses en mí, ser indiferente para tus sentidos. Me mata pensar que no me echarás de menos si me voy y no ser capaz de tener más valentía de la que tengo para luchar por tí.
Son miles de pensamientos por minuto. Todos ellos convertidos en fotogramas. Juego de ilusiones hechas sonrisas. Una oportunidad. La primera.
Y yo... La misma. Sin cambios.
Yo y mis miedos.
Mis miedos y yo.


Había una vez "una vez" que, a fuerza de ser contada,
se repitió tantas veces que se volvió realidad.

lunes, 20 de febrero de 2012

¿Cómo es...

Si me preguntas que si me gusta te diré que no; que me encanta.
Que tiene algo que me hace que lo piense más horas de las que tiene un día. Que soy incapaz de ver los pequeños defectos porque para mí no los tiene. Que me siento tonta cada vez que me mira porque no tengo el valor suficiente para dar voz a los silencios. Que se pasan los días y tengo miedo; miedo de que nunca sepa lo que siento.
¿Que si lloro? Si te digo que muchas veces quizás me quede corta. Lloro sin querer. Lloro por callar. Lloro porque es el único consuelo que me queda. Muchas veces pienso que ahogando los recuerdos puedo ser capaz de librarme de ellos, pero no. Ahí siguen.
Lo peor de todo es que no veo un punto final. Ni lo veo ni quizás lo quiera ver. Mi problema es que creo que está hecho exclusivamente para mí y es mi reto y, por lo tanto, mi meta.
Lo que sí sé es que tiene algo fuera de lo normal, algo que me engancha, que quiera saber de él, algo que hace que no me canse de esperar. Algo que le hace ser perfecto.

... tu luna?

martes, 14 de febrero de 2012

14 de Febrero.

Hoy no podía ser menos. Hoy, que es el día donde se respira amor porque así lo dicta el calendario...
Pero en verdad, para mí tan sólo es un motivo más para recordarte.
Hoy es un día de esos en los que desearía que mis palabras cobrasen valor; un día donde me faltarían horas para abrazarte; un día que sería especial tan sólo por estar contigo.
Pero, en verdad, hoy es solamente un día más, un Martes común, un 14 de Febrero... ¿Acaso me tienen que poner fecha para quererte?

De por qué te estoy queriendo no me pidas la razón.

sábado, 28 de enero de 2012

Igual.

¿Conocéis a ese tipo de personas que son la hostia para dar consejos, que te ponen hasta ejemplos que de primeras no tienen nada que ver con el tema pero que al final, no sábes cómo se las apañan, pero siempre te sacan algo en claro con respecto a tu problema? Pues yo soy una de ellas. Consejos para dar y regalar; Aplicármelo es otra historia.
Lo peor de todo es que a mí misma me prometo tantas cosas o, dicho de otra manera, me veo capaz de realizar cosas que sé de antemano que me costarían mucho llegar a hacer por mi forma de pensar. ¿Metas? Pues no sé si se llamarán metas o gilipolleces, pero mi cabeza anda llena de promesas a realizar.
Y el resultado es el mismo de siempre: Ralladura de cabeza con pequeñas dósis de agua destilada.

No quiero hinchar de nuevo el flotador y los manguitos...

martes, 17 de enero de 2012

Respira.

Tengo la jodida costumbre de buscar la felicidad, la simple felicidad, a miles de millas de distancia de mí. La busco porque no la siento.
Y es que me siento vacía. Vacía como el corazón del rico, como el bolsillo del mendigo y como los besos de alquiler.

 Llora hasta las lágrimas. Suelta hasta la última.

jueves, 12 de enero de 2012

Lanzarse.

Cuento con el valor suficiente para desprenderme del flotador y de los manguitos.
Y es que dicen los entendidos que si queremos a alguien y no se lo decimos... ¿de qué nos sirve ese amor?
Ahora bien, ¿me podéis pasar unas pautas, un guión, unos apuntes y demás documentos necesarios para no cagarla? Me serían de gran ayuda, gracias.

Algo me dijo que no te puedo dejar escapar.

jueves, 5 de enero de 2012

Año Nuevo, vida de antes.

Lo que más me jode es que nadie me entienda. Yo no lo veo tan complicado... Que quizás yo me complique con algo tan sencillo ya es asunto de mi cabeza. Bueno, de mi cabeza y de mi miedo.
¿Seré rara? ¿Veré las cosas con un cristal diferente a el de los demás? ¿O es que… quizás me mareo demasiado?
Si las cosas fuesen tan sencillas como las pintan, yo ya me hubiera hecho cinco largos de la piscina donde me hubiese lanzado. Pero cada nadador es un mundo. Los hay con experiencia y los hay con flotador. Los dos se hacen el largo de la piscina, pero a diferente ritmo. Qué le vamos a hacer si yo soy de los que llevan flotador. Es más: yo llevo hasta manguitos.
Y ese miedo sigue ahí. Miedo por nada, lo sé, pero me come a mí y a mis ganas.
Desaparecer o arriesgar.