Momentos acompañados de vacío emocional. No hay que olvidarse de mi forma de ser. Vueltas, vueltas, vueltas y más vueltas. ¡PUM! Mareo.
A veces pienso cuándo dejaré de pensar. Doy cientos, miles, millones de vueltas hasta decir lo que realmente quiero decir, si es que llego a conseguir decir algo. Me lío, me agoto a mí misma y acabo prefiriendo no decir nada. Opto por callar y guardarlo para mí. Y así pasa. Así me pasa. Sentimientos en el tintero y arrepentimientos varios.
Siempre.
... no te preocupes besaré primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario