10 botellas de ron, 12 botellas de Coca Cola, 6 botellas de Fanta de Naranja, varios sacos de hielo, vasos de tubo y un chupinazo fueron los culpables de nuestras fotos absurdas, bailes alocados, momentos felices, carreras de cangrejos, uso masivo de tiritas, grease lightning, cubatas predestinados a no beberse, comilonas de patatas asadas, cierra-bares al son de la conga donde, no sabemos cómo, siempre se acaba dentro y churros pesados a las 9:30 de la mañana.
Traca final. Fin de fiestas y con ello fin de verano (al menos para mi). Vuelta a la rutina, a la sosa y aburrida rutina.
Y ya, si la memoria no me traiciona, no hay fiestas hasta fin de año. Ni puta puñetera gracia me hace, asique inventaros algo. Algo, me da igual, lo que sea, una mísera excusa para romper con la rutina, para inventarnos nuestras propias fiestas, para hacer más amena la llegada del 31 de Diciembre, para volver a beber, para... intentar volver a verte, que coño. Venga, yo pongo la huerta :)
Que has visto en mi, que me regalas tu verdad y tu cielo...