Lo que daría por volver a empezar de cero.
Volver a brindar. Volver a cambiar la fecha prevista. Volver a adelantar todo un año y darte cuenta que de la noche a la mañana quedan cinco meses. Volver a buscar vestidos por internet. Volver a probarme el vestido rojo de Rosa Clará que tanto me enamoró. Volver a ver mil trajes de novia. Volver a buscar zapatos sin demasiado tacón para la novia y escuchar decir "
Cris, tú tan altos no". Volver a recortar flores. Volver a hacer las tarjetas de boda entre confesiones de hermanas. Volver a invitar a la gente. Volver a los jueves que ensayabamos sevillanas. Volver a escuchar "y se ahogaron dos caballos" en la canción de Maria del Monte. Volver a decir "
mira, yo los brazos los ensayo en mi casa" o "
si como los pies no se nos van a ver...". Volver a gritar "
SOR-PRE-SA!!! nos vamos de despedida, nos vamos de despedida!". Volver a ganar un jamón gracias al arte que ibamos desprendiendo las alemanas. Volver a escuchar a Maria gritar con la vena marcada "
me he quedado con tu cara, ¡lo acabas de cagar!" y dos segundos después todo el mundo durmiendo como si nadie hubiese gritado piragüa y ni se hubiese metido un tio dentro de nuestra jaima a las 6 de la mañana. Volver a hacer piragüismo sin movernos del sitio. Volver a comprarme un vestido para la despedida. Volver a bailar "
melón, sandía, melocotón, piña...". Volver a escuchar decir a Moni "¡
yo quiero explota, explotame, expló!". Volver a estar bailando batuka y decir "
todos decimos que cuánto queda de canción pero no paramos, ¡como si nos obligasen!". Volver a sacar a los niños que llevamos dentro en la colchoneta. Volver a probarme el vestido que me pondría para la despedida de los jóvenes una y otra y otra vez delante del espejo. Volver a probar todas las opciones de menú. Volver a buscar canciones para la entrada al restaurante "
Just the way you are, o Ya lo sabes, o Hate that I love you..." Volver a comprar todos los detalles. Volver a envolver cajitas. Volver a sudar al intentar subirme la cremallera del vestido. Volver a hacer la pancarta con cálculos, témperas y cena incluida. Volver a desquiciarme por el pelo. Volver a decir "
esa foto no, ¡por dios!" del video de la despedida. Volver a seguir la coña de "
Cuando entremos al salón, sonará la canción del mundial de Bisbal, la de oh oh oh ohoh... y teneis que dar palmas...¿vale?" . Volver a pasar 15 dias a base de manzanillas y fruta.Volver a pensar
"¿y qué pongo?" en la pancarta de
"no perdais los capuchones de los rotus". Volver a joderme la manicura y soltar de todo por la boca. Volver a leerme la lectura a las 3 de la mañana del dia antes. Volver a ponerme mi vestido. Volver a pensar delante del espejo "
hoy". Volver a ver a toda la familia en mi casa durante las fotos. Volver a evitar emocionarme por ver a la gente llegar al salón como pinceles.Volver a escuchar al fotógrafo decir que todas las Cristinas somos muy bordes (no le quito la razón xD). Volver a ver llegar el coche de los novios (he de decir que ahí ya empecé a emocionarme. Lo admito jaja). Volver a ver miradas llenas de lágrimas contenidas al ver salir a la novia de su casa. Volver a pasear dirección a la virgen. Volver a escuchar "
anda, tu sigue andando que por poco no te casas...ya te contaremos, pero tu sigue andando". Volver a alzar la vista, ver a una parte de la familia del novio esperando fuera para ver la llegada de la novia y respirar ondo y pensar "
es ya...". Volver a sentir los nervios al entrar y no saber por dónde pasar a la hora de leer. Volver a escucharme en "modo misa" mientras leía la lectura. Volver a leer "
eso si que es cuerpo de mi cuerpo y carne de mi carne" y acordarme de los dias antes cuando me hacia gracia por la entonación absurda que le daba. Volver a sentir como me temblaba el cuerpo segundos después. Volver a escuchar "
has leido bien, pero un poco deprisa...¡pero bien, eh!". Volver a vivir la ceremonia. Volver a emocionarme y sentir que no me salían las palabras al dar la enhorabuena. Volver a preocuparme por el estado de mi maquillaje y peinado después de tantos sobeteos. Volver a tirar el arroz con maldad (jajaja). Volver a decir "
Lau, ¡ahí está!". Volver a pedir a gritos un abanico durante las fotos porque el calor se apoderaba de mi. Volver a llegar al coctel y preguntar "
esto que es ¿vino o coca-cola?". Volver a ver la gran mesa 24. Volver a pedir más sorbetes de manzana. Volver a bailar la medusa por un pequeño trozo de ¿liga? a cambio de un billete. Volver a ir mesa por mesa repartiendo los regalos. Volver al baile. Volver a ver a los niños explicar que es el amor. Volver a bailar el paquito el chocolatero. Volver a pisarme el largo del vestido. Volver a escribir unas palabras en el libro de firmas. Volver a limpiar el suelo del Corona y llevarme todas las sustancias liquidas en el vestido. Volver a darlo todo durante 3 horas de baile. Volver a montar en el coche y decir "¿
43ºC? Eso no puede ser...". Volver a ir a Puerta Mora. Volver a sentarme en la terraza hablándo sobre la futura boda del año que viene con los futuros esposos y su pedida de mano. Volver a escuchar decir "¿
ese? Joder, tonta no eres, no. ¡Si me gusta hasta a mi!". Volver a jugar a la diana y romper todas las puntas. Volver a decir "
pero como podeis seguir comiendo ¡yo estoy llena!". Volver a hablar tranquilamente en la terraza y escuchar un "
cris, vente ya, pero ya de ya". Volver a enseñar sevillanas con el vestido por la cintura. Volver a sentarme en el suelo al puro estilo Maria Jimenez. Volver a hablar con las compañeras de mi hermana como si de toda la vida. Volver a ... siento que ha llegado un punto donde es difícil explicar lo que se vivió a partir de las 23:57 de la noche...
Volvería a quedarme con todo, con cada instante por muy absurdo que sea. Siento nostalgia al saber que todo esto ya ha pasado y que nunca más volverá, que nunca podremos dar marcha atrás y hacer como si no hubiese pasado aunque juntemos nuestras ganas y dé como resultado mayoría. Nunca.
Todo fue perfecto y ya ha pasado un mes...