domingo, 31 de julio de 2011

IbizaParty ´11

Noche oscura y ropa blanca. Ron, ron, ron, ron, ron y algo de whisky. Música, cubitos de hielo, fotos y amigos. ¿Se puede pedir algo más? Si: No tener resaca a la mañana siguiente, pero eso no entraba en la invitación a la fiesta. Por favor que vaivén de cabeza durante todo el día. Y... ¿qué me cuentas de las fotos? "Joder, ¡No recuerdo este momento!"
Una al año no hace daño dicen, pero... ¿qué tal si rompemos el dicho?

¡Gracias! :)

lunes, 25 de julio de 2011

Volver.

Lo que daría por volver a empezar de cero.
Volver a brindar. Volver a cambiar la fecha prevista. Volver a adelantar todo un año y darte cuenta que de la noche a la mañana quedan cinco meses. Volver a buscar vestidos por internet. Volver a probarme el vestido rojo de Rosa Clará que tanto me enamoró. Volver a ver mil trajes de novia. Volver a buscar zapatos sin demasiado tacón para la novia y escuchar decir "Cris, tú tan altos no". Volver a recortar flores. Volver a hacer las tarjetas de boda entre confesiones de hermanas. Volver a invitar a la gente. Volver a los jueves que ensayabamos sevillanas. Volver a escuchar "y se ahogaron dos caballos" en la canción de Maria del Monte. Volver a decir "mira, yo los brazos los ensayo en mi casa" o "si como los pies no se nos van a ver...". Volver a gritar "SOR-PRE-SA!!! nos vamos de despedida, nos vamos de despedida!". Volver a ganar un jamón gracias al arte que ibamos desprendiendo las alemanas. Volver a escuchar a Maria gritar con la vena marcada "me he quedado con tu cara, ¡lo acabas de cagar!" y dos segundos después todo el mundo durmiendo como si nadie hubiese gritado piragüa y ni se hubiese metido un tio dentro de nuestra jaima a las 6 de la mañana. Volver a hacer piragüismo sin movernos del sitio. Volver a comprarme un vestido para la despedida. Volver a bailar "melón, sandía, melocotón, piña...". Volver a escuchar decir a Moni "¡yo quiero explota, explotame, expló!". Volver a estar bailando batuka y decir "todos decimos que cuánto queda de canción pero no paramos, ¡como si nos obligasen!". Volver a sacar a los niños que llevamos dentro en la colchoneta. Volver a probarme el vestido que me pondría para la despedida de los jóvenes una y otra y otra vez delante del espejo. Volver a probar todas las opciones de menú. Volver a buscar canciones para la entrada al restaurante "Just the way you are, o Ya lo sabes, o Hate that I love you..." Volver a comprar todos los detalles. Volver a envolver cajitas. Volver a sudar al intentar subirme la cremallera del vestido. Volver a hacer la pancarta con cálculos, témperas y cena incluida. Volver a desquiciarme por el pelo. Volver a decir "esa foto no, ¡por dios!" del video de la despedida. Volver a seguir la coña de "Cuando entremos al salón, sonará la canción del mundial de Bisbal, la de oh oh oh ohoh... y teneis que dar palmas...¿vale?" . Volver a pasar 15 dias a base de manzanillas y fruta.Volver a pensar "¿y qué pongo?" en la pancarta de "no perdais los capuchones de los rotus". Volver a joderme la manicura y soltar de todo por la boca. Volver a leerme la lectura a las 3 de la mañana del dia antes. Volver a ponerme mi vestido. Volver a pensar delante del espejo "hoy". Volver a ver a toda la familia en mi casa durante las fotos. Volver a evitar emocionarme por ver a la gente llegar al salón como pinceles.Volver a escuchar al fotógrafo decir que todas las Cristinas somos muy bordes (no le quito la razón xD). Volver a ver llegar el coche de los novios (he de decir que ahí ya empecé a emocionarme. Lo admito jaja). Volver a ver miradas llenas de lágrimas contenidas al ver salir a la novia de su casa. Volver a pasear dirección a la virgen. Volver a escuchar "anda, tu sigue andando que por poco no te casas...ya te contaremos, pero tu sigue andando". Volver a alzar la vista, ver a una parte de la familia del novio esperando fuera para ver la llegada de la novia y respirar ondo y pensar "es ya...". Volver a sentir los nervios al entrar y no saber por dónde pasar a la hora de leer. Volver a escucharme en "modo misa" mientras leía la lectura. Volver a leer "eso si que es cuerpo de mi cuerpo y carne de mi carne" y acordarme de los dias antes cuando me hacia gracia por la entonación absurda que le daba. Volver a sentir como me temblaba el cuerpo segundos después. Volver a escuchar "has leido bien, pero un poco deprisa...¡pero bien, eh!". Volver a vivir la ceremonia. Volver a emocionarme y sentir que no me salían las palabras al dar la enhorabuena. Volver a preocuparme por el estado de mi maquillaje y peinado después de tantos sobeteos. Volver a tirar el arroz con maldad (jajaja). Volver a decir "Lau, ¡ahí está!". Volver a pedir a gritos un abanico durante las fotos porque el calor se apoderaba de mi. Volver a llegar al coctel y preguntar "esto que es ¿vino o coca-cola?". Volver a ver la gran mesa 24. Volver a pedir más sorbetes de manzana. Volver a bailar la medusa por un pequeño trozo de ¿liga? a cambio de un billete. Volver a ir mesa por mesa repartiendo los regalos. Volver al baile. Volver a ver a los niños explicar que es el amor. Volver a bailar el paquito el chocolatero. Volver a pisarme el largo del vestido. Volver a escribir unas palabras en el libro de firmas. Volver a limpiar el suelo del Corona y llevarme todas las sustancias liquidas en el vestido. Volver a darlo todo durante 3 horas de baile. Volver a montar en el coche y decir "¿43ºC? Eso no puede ser...". Volver a ir a Puerta Mora. Volver a sentarme en la terraza hablándo sobre la futura boda del año que viene con los futuros esposos y su pedida de mano. Volver a escuchar decir "¿ese? Joder, tonta no eres, no. ¡Si me gusta hasta a mi!". Volver a jugar a la diana y romper todas las puntas. Volver a decir "pero como podeis seguir comiendo ¡yo estoy llena!". Volver a hablar tranquilamente en la terraza y escuchar un "cris, vente ya, pero ya de ya". Volver a enseñar sevillanas con el vestido por la cintura. Volver a sentarme en el suelo al puro estilo Maria Jimenez. Volver a hablar con las compañeras de mi hermana como si de toda la vida. Volver a ... siento que ha llegado un punto donde es difícil explicar lo que se vivió a partir de las 23:57 de la noche...
Volvería a quedarme con todo, con cada instante por muy absurdo que sea. Siento nostalgia al saber que todo esto ya ha pasado y que nunca más volverá, que nunca podremos dar marcha atrás y hacer como si no hubiese pasado aunque juntemos nuestras ganas y dé como resultado mayoría. Nunca.
Todo fue perfecto y ya ha pasado un mes...

domingo, 17 de julio de 2011

Reflexiones durante una madrugada.

En muchas ocasiones pienso que he pasado la barrera del “me atrae” pasando por el “madre mia, madre mia como está” y terminando por “joder, creo que me estoy obsesionando” .
He pasado por todas las fases: la atracción hacia el susodicho, el encoñamiento prematuro, el análisis de su habitat, el aprendizaje y memorización de sus fotos, el recodar frases de más de tres palabras estilo “sino cuando va y me dice…”.Todo. Y es que ahora, a día de hoy, me sabe a poco todo esto ya. Como si el cuerpo me pidiese otro paso más, porque tengo matricula de honor en el examen de su vida y aspiro a más, sinceramente. Pero me faltan ideas.
A veces pienso que si él supiese que yo me sé todo lo que me sé… o me denunciaba por acoso hacia la intimidad o me pide matrimonio. Total, eso que lleva de ventaja. xD
¿Sábes cual creo que es el problema? Que aún no me ha descubierto del todo. Una cosa es conocer y otra diferente es descubrir. Y mira que yo tiendo a ver el vaso medio vacio en el 94% de las ocasiones, pero dejémos que mi 6º sentido hable… hable y actúe.
Me siento impotente hacia su persona. No sé que hacer, no sé que decir, no sé como hacer. Digamos que no sé nada. Sólo sé que él está ahí, que yo estoy aquí (menos mi mente) y que el tiempo juega en mi contra. Cruel rival. Y lo siento, pero pretendo ganar.
En resumen, esta es mi especialidad de los domingos: demasiado tiempo libre + run run y run run = .

 “pero…¿tu no lees el blog?” Ya os vale, par de dos xD Y si, no mireis para atrás, que va por vosotras jajajaja

jueves, 7 de julio de 2011

Recordar.

A veces es bueno y a veces es malo.
A veces hace bien y a veces hace mal.
A veces arranca sonrisas y a veces derrama lágrimas.
A veces añoras y a veces asumes.
A veces son los recuedos los que alimentan a las personas. Recordar una sonrisa, recordar un concierto, recordar un viaje, recordar un verano, recordar una navidad, recordar como los peques de la casa van creciendo, recordar sábados absurdos “…a la sombra de los pinos”, recordar cada vez que se sopla una vela más, recordar unos peinados, recordar unas pruebas de vestido, recordar un gran día, recordar una persona especial… Basicamente recordar instantes que hacen que la vida se forme con los recuerdos, se llene toda la capacidad y nunca se derrame. Nunca. Eso son los recuerdos: aquello por lo que volverías atrás sin pensártelo con tal de vivir al menos un instante de lo que pasó.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras (:








A veces la vida se compone de un montón de instantes maravillosos compuestos por personas ideales con tal de hacer la vida un poco más feliz.

sábado, 2 de julio de 2011