lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Y qué le decimos al 2012 chicossss...?

Se va el 2012.
Estaba tardando...
Entra el 2013 y si ésto consiste en pedir, pido sorprenderme, pero para bien. O bueno, mejor no pido nada. A lo que venga quiero que sepa que estoy esperando, que me mande un tweet, que fijo que lo leo. En Tuenti que no me escriba, que apenas lo uso.
Y bueno, voy a estrujarme un poco los sentimientos, que se note que es navidad.
Gracias (supongo) a los sábados en casa, a mi santa paciencia y a la gente que me dejó conversaciones a medias.
Gracias a mi panda de salidos, aunque las gracias no sé quién se las tiene que dar a quién. Ejem...
Gracias a mis momentos de ridículo que me obligaron a decirme: hasta aquí.
Gracias a ciertas voces por emocionarme y hacer grandes días simples.
Gracias a las personas que sobrepasan la "supuesta barrera de borde que tengo" y me aguantan. Al resto, a los que "suelen tachar de" cuidado con las uvas ;)
Y poco más. Un año más, inferior al 2011, pero al fín y al cabo, un año más.
Aquí se queda todo.
Cuidado con los dedos, que cierro la puerta.


Felíz año

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Acércate...

Tengo la esperanza de conocer a ese alguien que me ayude a ser felíz, que me ayude a sonreir y a pensar que no siempre la vida te da la espalda y que, por lo menos, hay alguien que se preocupa por ti y le importas. Quiero que me hagan sentir importante, valorada, verdadera y única. Quiero que me hagan sentir persona

... empápame con tu querer.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Que no se diga.

Dicen que mañana, 21 de Diciembre, es el fín del mundo y yo, por lo que pueda pasar, me despido.

Me despido de todos aquellos días de sol, de frío y de rebequita, de los atardeceres sin mi presencia y de las nubes a las cuales no encontré parecido.
Me despido de mis tardes de sofá, vienés y brasero. También de todas aquellas en las que dormía la siesta.
Me despido de los dias de pipas, banco y palabras. Más palabras que pipas por la parte que me toca...
Me despido de esos conocidos que pasaron a ser amigos hasta que consiguieron lo que fuese y se marchasen sin hacer ruido.
Me despido de las canciones que supieron curarme tantas veces por dentro y de las películas romanticonas en las cuales yo siempre me moria de ganas de ser la protagonista.
Me despido de todas las fechas subrayadas y en negrita que están marcadas en mí. Sea lo que sea, pero aquí están.
Me despido de mis amores platónicos. Creo que toda mi vida ha estado basada en añoñamientos continuados.
Me despido del piso de soltera que me iba a comprar y de mis 40 gatos. Por el momento sólo tenía pensado dos nombres: Missi y ChsstaChssta. Los demás nombres tenía que meditarlos durante mi soltería.


Me despido por despedir.