Los domingos son esos putos días del mes en los que desearías tener algo y no sabes qué; si alguien que te abrace o una canción que no te suelte.
Mientras tanto el domingo va pasando y ahí te deja sola, otra semana más, buscando canciones, que es lo que tienes más a mano.
Que sigo con estas ganas de querer, pero en voz bajita.