Mi papá me dijo que no existe nadie que no tenga miedo, que hay tantas clases de miedo como personas en el mundo.
Ver perder las cosas que quieres, aunque sean muy pero que muy pequeñas.
Sentir las mariposillas que sientes en la tripa cuando te gusta un niño.
Mirar lo que no se puede explicar con palabras.
O al miedo que tienes al monstruo que vive dentro del armario, al que sólo ganas cuando eres tan valiente de mirarlo a la cara.
Correr.

No hay comentarios:
Publicar un comentario