Lo que más me jode es que nadie me entienda. Yo no lo veo tan complicado... Que quizás yo me complique con algo tan sencillo ya es asunto de mi cabeza. Bueno, de mi cabeza y de mi miedo.
¿Seré rara? ¿Veré las cosas con un cristal diferente a el de los demás? ¿O es que… quizás me mareo demasiado?
Si las cosas fuesen tan sencillas como las pintan, yo ya me hubiera hecho cinco largos de la piscina donde me hubiese lanzado. Pero cada nadador es un mundo. Los hay con experiencia y los hay con flotador. Los dos se hacen el largo de la piscina, pero a diferente ritmo. Qué le vamos a hacer si yo soy de los que llevan flotador. Es más: yo llevo hasta manguitos.
Y ese miedo sigue ahí. Miedo por nada, lo sé, pero me come a mí y a mis ganas.
Desaparecer o arriesgar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario